Luis García Durán

Del 1 al 14 de Noviembre
Lunes a viernes de 11 a 20 horas

Arroyo 830

Luis García Durán nació en Buenos Aires en 1946.

Siempre repito que los discípulos tienen los maestros que se merecen y grande ha sido el mérito de García Durán para haber estudiado dibujo con Jean Josse, cuyo taller también he frecuentado, para luego cursar estudios académicos que remataría con los cursos de acuarela dictados por Guillermo Roux en la Escuela de la Cárcova, una escuela superior de artes plásticas. García Durán pinta acuarela y témpera al huevo, que yo hubiese confundido con témpera a la caseína.

Este maestro que incursionó por el mundo de la publicidad y del “comic” pasó casi una década en España durante los años ‘80. Su dominio de la figura humana es envidiable y la solidez del dibujo deviene más etéreo con la suavidad del color.

Sus composiciones por momentos son ambiciosas, plantando una serie de personajes dentro de espacios que rara vez alcanzan el metro. Reconforta en épocas como las que nos toca atravesar tan proclives al macaneo, encontrarse con pinturas que nos dicen de una disciplina que no resta dimensión poética del creador.

Lo que interesa subrayar es el sabor contemporáneo de estos trabajos. Un despiste bastante generalizado añade dimensiones literales al espacio bidimensional de la tela. Es como jugar al truco con cuatro cartas.

Luis García Durán no le teme a las reglas del juego pictórico. Las cumple con la probidad que otorgan el conocimiento y el buen gusto.

Un no cuestionable talento que inspira admiración y respeto.

Rafael Squirru, 2004